martes, 6 de noviembre de 2018

XVII Convención Nacional de OA

Está vez fue en Mallorca, del 2 al 4 de noviembre de este año 2018. Mi tercera Convención Nacional de OA, que me llegó, en estado personal de recaída, pero ¡Que mejor lugar para renovar fuerzas hacia una abstinencia estable y duradera! ¡No conozco un mejor lugar para la recuperación!

Ya el universo, me puso en mi lugar, antes de ir, obligándome a ver, algunos defectos de carácter, que suelen salir a la luz, más que nunca, en esos últimos momentos; Indecisión, Pereza, Negación, Vanidad, Procrastinación y que más.

Pero he de decir, que la vida, puso todo a mi alcance, para poder acudir, y que me llevo tanto, que no podría escribirlo en una sola hoja.

Ya no solo el hecho de compartir, con 74 almas gemelas y todas las charlas dentro y fuera de las reuniones, que no es poco, también lo que trae de bueno para después.

De hecho, al volver, he hecho cosas que nunca había hecho, como reclamar a mi Madrina, que la he usado muy poco, darme cuenta que o trabajas diariamente o en mala dirección te encaminas.

Esta convención ha sido un gran espejo reflector de mi sombra. Cosa que admito y agradezco con total honestidad, y que me dan ánimos para volver al trabajo interior, y usar todas las herramientas a mi alcance.

Hasta ahora, fue la convención que menos lagrimas he derramado, no se si eso es bueno, o malo; síntoma de que estoy muerto por dentro o de que el programa me ha equilibrado más de lo que creía. Eso, solo en el futuro lo descubriré.

Muchísimas gracias a todas las personas por tomarse las molestias de organizarla o simplemente acudir, porque me ayudasteis muchísimo. Y a las personas que no pudieron ir, pues que habrá una próxima y Ojala pudiéramos vernos entonces. 

¡Os Amo Almas Gemelas!







lunes, 23 de abril de 2018

Lo "malo" de estar abstinente de comer compulsivamente

Después de algo más de dos meses sin escribir, puedo decir en voz alta ¡Sigo Abstinente!

Eso es genial, aunque lo que sinceramente me importa es que hoy termine el día sin esconderme o anestesiarme detrás de cualquier alimento compulsivo, siempre es bueno,  tener una inercia positiva, que me sirva de "extra", de auto confianza, para conseguir el objetivo diario.

Pero, hoy, tras darme cuenta que llevaba un tiempo sin escribir nada, en este, mi blog-diario, me he dado cuenta, de que de cierta manera, estar abstinente tiene algo "negativo".

¡Estar abstinente me hace compartir menos!

Me doy cuenta, como, de cierta manera, voy dejando de compartir "tanto", de trabajar el programa. Y es que, hasta mi madrina me lo recrimina. Aunque para ser justo, diré que a menudo hablo con algún compañerx y trabajo a diario en un grupo de whatsapp los SxH. Además me he propuesto, ir a la convención anual y soy miembro en un comité de OA.


Dice el dicho dicho de OA/AA que cuando uno esta mal tu necesitas al grupo y cuando estas bien el grupo te necesita a ti, y la verdad me gustaría poder asistir más a los grupos de mi ciudad.

Sea como sea, estoy muy contento y agradecido, de seguir abstinente, seguir perteneciendo a esta gran fraternidad y aunque, este "estancado" en el cuarto paso y no trabaje con mi madrina, siento que estoy haciendo las cosas bien, y que mi aptitud es la correcta y que no puedo dormirme en los laureles, que esto es un trabajo interior de hormiguita, y en el existe una linea muy fina entre la autoexigencia y la autocomplacencia y es en ese punto medio donde quiero estar.





miércoles, 14 de febrero de 2018

Recuperación ¿La mido en cantidad o en calidad?

Hasta que me dí cuenta que esto de la recuperación de la adicción a comer compulsivamente no debía de medirse cuantitativamente sino cualitativamente ¡ Estuve pegando palos de ciego!

De todas formas, no me juzgo por ello, parto de vivir en un primer mundo, donde tener muchos objetos, vivir muchas experiencias, viajar mucho, ganar mucho dinero, etc. ¡Es lo máximo!

Antes, contaba calorías, contaba los kilos que perdía o ganaba, contaba los días que llevaba abstinente, contaba los pasos que llevaba dado en el programa,etc. ¡Esos días por fin ya terminaron!
La pregunta es : ¿Que es mejor? ¿Llevar 12 pasos pasos, sin haber profundizado y exprimido la sabiduría de cada uno o ir por el cuarto, sin prisas, dejando que vaya entrando y calando toda esa sabiduría?
¿Que es mejor? ¿Haber perdido 50 kilos en 7 meses a base de dieta y ejercicio o llevar meses sin haberte pesado pero sentir que has recuperado una serenidad interior y disfrutar de una ausencia de pensamientos compulsivos así como haber afrontando las vicisitudes de la vida sin anestesiarte con la comida como antes ?

¡Disfrutar de mis días de recuperación gracias a la calidad de esta, es para mi, el antes y el después en mi proceso hacia la salud integral!

Cuando me olvido de fechas, datos, números, cifras y autoimposiciones sin olvidarme de lo importante, osea, mi recuperación, comienza el camino real y duradero hacia la abstinencia.

No me importa cuanto días llevo abstinente, ¿De que me serviría saberlo? Me centro en el día de hoy, en cada 24 horas, disfrutando y agradeciendo,aprendiendo y amando, con mayor calidad que pueda cada día. ¿Que SI puedo hacer hoy? ¿Puedo disfrutar de un plato saludable que nutra mi cuerpo? ¿Puedo sentarme a disfrutar de un buen libro o documental que me nutra mi mente? ¿Puedo trabajar un Solo Por Hoy o meditar, ayudar a algún otro o a mi mismo y así nutrir mi alma?

¡Estoy muy contento de haber alcanzado una calidad de vida, la cual espero, día a día, mejorar!









jueves, 25 de enero de 2018

Tierra tragame o ¿Hola mundo?

Ayer me pasó algo bochornoso: ¡Envié por error un compartir al grupo de WhatsApp del trabajo!

¡Y era de esos en los que te Expones lo suficiente como para sentir una vergüenza extrema!

Intente darle al botón de "eliminar mensaje", pero mi smartphone llevaba una semana siendo más bien un "stupidphone", y tuve que enviarle mensajes a la administradora del grupo, que encima no contestaba, comencé a resetear de fabrica el terminal mientras se apoderaba de mi una ansiedad donde sonaba de fondo un tic-tac, tic- tac...

¡Ay Dios! ¿Por qué me tenia que pasar ese descuido tan bochornoso en el peor estado de mi teléfono? ¡Nunca me pesó nada igual antes!Joder, ¿Qué cantidad de personas viven en mi teléfono?

Se me pasaron mil cosas por la cabeza, desde: ¿Maldita tecnología, estamos vendidos? Recordé aquel capitulo "Nosedive" de la serie distópica Black Mirror , donde se criticaba a las redes sociales. ¡ Qué cosas más raras salen de mi mente en extrañas situaciones!

Me entraron ganas de desaparecer del planeta, sentí ganas de que me llamaran del trabajo y me dijeran: ¡Estas despedido! Quise salirme de todos los grupos y lanzar el móvil atado a una cuerda cual deportista olímpico supera su récord en lanzamiento de martillo.

Sin embargo, otra parte de mí, me decía:¡ Es hora de poner en practica lo aprendido! Me repetía: Siente la ansiedad, no la rechaces, no la niegues, más temprano que tarde esta situación será una de esas anécdotas que compartes con otros compañeros a la salida de una reunión de OA.

También me recordaba:¡ Ese eres Tú! ¡Ese eres Tú! Ese compartir te representa, está claro que está a mil malditas millas de no es ser el lugar, ni el momento más adecuados, pero ¡Eso es Autentico! Y lo autentico es valioso.

Sea, como sea, no deja de ser algo embarazoso, y tendré que convivir por algún tiempo con esa sensación de "desnudez"que me desplaza de la "seguridad y comodidad" de la mascara social.

Me quedan abiertas algunas preguntas, que hoy mi mente aún perturbada no logra comprender:

¿Debe"salir del armario" un comedor compulsivo y desvelar su enfermedad?
¿Hasta que punto es beneficioso? ¿Acaso las reuniones de OA y su "entorno controlado"  es una primera fase de la que pasar a una segunda fase de "completa aceptación y profunda fortaleza interior" a nivel también exterior?

¿Hasta que punto el "juego social" o el "rol"que interpretamos dificulta nuestro crecimiento y camino interior a la autenticidad? ¿Hasta que punto es una "protección" y hasta que punto te crees tu propio personaje de tanto interpretarlo?

¿Hasta que punto nos afecta "la critica exterior" incluso cuando sabemos "que todo juicio es una mera interpretación"? 




miércoles, 17 de enero de 2018

Aceptando la no aceptación

Las mentes compulsivas para hacerse "honor y causa" del impulso irracional exacerbado, suele buscar la paz, la serenidad interior, de manera cambien compulsiva.

Cuantas veces me he dicho eso de "tengo que encontrar el camino de la serenidad, ya, lo necesito".
O, "Dios que gordo estoy, tengo que ponerme a dieta inmediatamente, tengo que perder peso, pero ya". ¡Cuanta incoherencia! Esto seria como si alguien te dijera:"¡venga, se espontaneo!".

Y es que, cuando la contradicción llega a tu vida, no suele haber más resultado que "más  contradicción" aún si cabe.

Cuando acepto verdaderamente eso que "no aceptaba" antes, me libero. Como cuando acepté que era comedor compulsivo, adicto a ciertos alimentos y acepté que nunca voy a dejar de desear darme un atracón, caiga o no, finalmente.

¡Cuando deje de engañarme a mi mismo abrí la posibilidad de la recuperación!

Parece obvio, ahora, que hasta que no reconoces "un problema", no se puede encontrar una solución. Como dice esa frase: ¡Uno no se enamora de quien no conoce! Pues si no conoces el problema, o no quieres conocerlo, como vas a encontrar la solución.

Tampoco digo que porque acepte una situación, esta desaparezca. De ser así, yo hubiera dejado de ser comedor compulsivo. Pero reconozco que gracias a aceptarlo, he podido caminar por el camino de la recuperación, mejorando mi vida infinitamente.

Pero,  ¿Qué ocurre cuando soy consciente que no acepto "algo", ya sea en ese justo momento, o incluso tiempo después? Pues lo primero: ¡Aceptar la no aceptación en mí! Darme tiempo para digerir y profundizar en las "causas" que me hacen no lograr aceptarlo. Reconocerme y darme valor, pues sé que el solo hecho de querer llegar a la aceptación total del presente, es decir mucho y bueno.







martes, 5 de diciembre de 2017

No mates al mensajero

Hace tiempo que dejé de catalogar a las emociones como “negativas” o “positivas”. Ahora me parece más acertado adjetivarlas como “agradables” o “incomodas”. Por ejemplo ahora mismo estoy sereno, tranquilo, y lo siento y percibo como “agradable”.

Se me ocurrió el símil del cartero porque me ayuda a entender un poco más la mente, a simplificarla. Me explico; Al igual que el cartero viene a entregarme una carta y está puede ser una alegre invitación de boda de un buen amigo o una sobria factura de teléfono, también la mente me trae de improvisto emociones de serenidad, alegría, amor o de ansiedad,tristeza o temor.

Al igual que una factura de teléfono me informa de que debo pagarla, y de no hacerlo, me pueden cortar la linea, e incluso de seguir sin pagarla, me pueden meter en la lista de morosos e incluso embargarme, una emoción incomoda como la ansiedad, me puede informar de que estoy invirtiendo demasiados recursos en un futuro que no existe, e incluso puede que nunca llegue, en lugar de estar vivir “plenamente” mis 24 horas, y de seguir viviendo de esta ansiosa manera, puedo recaer en mi adición a la comida y de tanto abuso, llevarme a enfermar  o incluso  a la muerte.

¡Así que gracias Ansiedad por incomodarme de esa manera que me hace parar a reflexionar sobre de que manera estoy viviendo mi presente!

Viviendo desde una mente abierta y honesta. Esta mente sana que NO evita esos "pensamientos y/o sentimientos" incómodos (que no "negativos"), ni tampoco los busca, simplemente los acepta por el simple hecho de que "existen" y que "llegan y pasan" por mi mente como cuando viene el cartero a entregarte un mensaje. Tal vez sea nostalgia; Que dulcemente me apuñala el alma, reinventando desde la mente un pasado ¿MEJOR? y me lleva a indagar ¿Que le pasa a mi presente? ¿De que manera no estoy disfrutando y viviendo lo a fondo que tengo que estar rememorando momentos pasados?

Otras veces llegaran los temores, ¿Y si caigo de nuevo al pozo? ¿Y si me despiden?¿Y si no encuentro trabajo? ¿Y si me deja la pareja o la dejo yo? ¿Y si...? Esta emoción me informa de mi desconfianza en mi mismo y por ende en el futuro. Me lleva a confiar en mi, en esas otras tantas veces que SI lo logré contra todo pronostico, a reconocer mi valía personal. Y así con todos las emociones incomodas que me vienen a alertar de que algo que estoy realizando de la manera incorrecta.


Y es que, si estoy cogiendo la sartén por cualquier lugar que no es el mango, me encontraré con un sentimiento incomodo que me alerta de que me estoy quemando la mano  y que no es por ahí ¿Como puede llamar a  un sentimiento negativo cuando me está alertando, en pro de mi integridad, que puedo perder la mano para siempre? 




martes, 31 de octubre de 2017

Segunda Convención Nacional de OA.



Este fin de semana pude asistir, y me siento un privilegiado por ello, a mi segunda Convención Nacional de OA España, concretamente la edición número XVI, que se celebro en esta ocasión junto al mar, siempre relajante y bello, en Fuengirola, Málaga.

Aunque me resultó  diferente si la comparo con la primera, ya que conozco muy bien la zona, a muchos compañeros, tanto de toda España como del grupo de Málaga que lo organizó, y también sabia ya como funcionaba una convención de OA esto no fue un handicap de ningún modo para vivirla a tope.

Eso si, reconozco que en esta convención hubo mucho ruido en mi cabeza, por cierta circunstancia que estaba ajena a mi control, y esto no me dejo concentrarme como hubiera deseado ¡ Pero  las cosas son como son y pasan cuando pasan! Y yo pues, estoy aprendiendo. (Despacito ;)

Sentí de nuevo ese cariño, ese amor grupal, que solo OA puede ofrecerme, y que es tan sanador y terapéutico. Y es que no sé que me gusta más, si las reuniones donde me emociono al identificarme con algún compartir que me pone en corazón en un puño, si en los descansos cuando hablas en intimidad con algún compañero, o en grupo ,en los pasillo o en la cafetería o la fiesta del sábado noche cuando los compartires, ya no son palabras dichas desde el corazón sino risas, bailes, sonrisas y disfraces ¡Y muchas, muchas ganas de vivir!

Y ese teatrillo que nos regalaron ¡Que risas a carcajadas! ¡ Me quedo con la compañera que hizo el papel de la  que no decía ni mu y con los chistes de la otra compañera! ¡ Que arte!

Para mi asistir, además de un privilegio, pues sé que a muchos compañeros de toda España les hubiera encantado estar y por unos motivos u otros no pudieron estar, es un simbolo de mi compromiso con OA, o sea con mi recuperación.

Es una gran forma de responsabilizarme de mi mismo, aportando al mismo tiempo a los demás. Es estar dispuesto a enfrentarte a  una traca de emociones, tambalearte interiormente, exponerte y  no desfallecer en el intento.

Pude ser testigo, otra vez, de la fortaleza que es el saberse débil en algo y aún así exponerlo públicamente. O sea lo opuesto a lo que se hace diariamente detrás de mascaras sociales del aparentar.

Pude descubrir nuevamente, toda esa fuerza, toda esa implicación, toda esa dedicación y trabajo en el día a día, minuto a minuto, que hay detrás de la mirada, de las tímidas y comedidas palabras de alguien.

Si, lo volví a pensar: ¡ Que enfermos tan increíblemente sanos!
Si, lo voy a ver: ¡ Que arma tan poderosa es la Honestidad!

Lo volví a sentir plenamente: ¡OA es mi hogar sin casa y mi familia del alma!

miércoles, 4 de octubre de 2017

No existen los niveles entre comedores compulsivos


A veces un compañer@ habla y pudiera parecerme que el está  en un nivel superior porque lleva una temporada abstinente y otros en un nivel inferior porque hace 15 minutos se pegó un atracón.
Pudiera parecerme que aquel compañero que adelgazó 30 kilos esta en un nivel diferente al que engordo 6 kilos desde que ambos están en el programa de los 12 pasos.

Pero, ¿Puede realmente tener un enfermo crónico un nivel superior o inferior respecto a otro?
Aparentemente pudiera parecer que un comedor compulsivo que lleva 1 año abstinente está en un nivel superior al de otro que solo se abstuvo un mes. Pero, ¿Y que pasaría entonces, si ese que lleva 1 año, tuviera una recaída de un largo periodo, y el que solo lleva un mes, acabará absteniéndose  durante los próximos dos años?

¿Cómo se miden los niveles de progreso entre comedores compulsivos cuando todos estamos todos a la misma distancia de una recaída?

 ¡Que es a la distancia del primer bocado compulsivo!

Otro ejemplo: Un comedor compulsivo que lleve 1 año abstinente pero que cuando recae, tiene una recaída de 6 meses esta en un nivel superior o inferior al de otro compañ@ro que, va enlazando periodos de abstinencias de 1 mes junto con recaída de 3 días muy malos, durante 2 años.
Yo no veo niveles por ninguna parte. Si veo progresos conmigo mismo desde que estoy en el programa, progresos que por otra parte, no me aseguran la abstinencia. Progresos que ni siquiera sé si son reales, o puedan ser mantenidos en el tiempo.

Por ejemplo, antes de conocer OA cuando me encerraba a comer compulsivamente a escondidas, me sentía un MONSTRUO. Creía que era el único ser del mundo que tenia ese comportamiento, que encima me llevaba a mentir, a aislarme por tanto a no contárselo a nadie. Todo esto y mucho mas, me llevaba a pensamientos trágicos  y derrotistas que me llenaban de más ansiedad y negatividad que me inducían a seguir comiendo compulsivamente.

¡Ahora sin embargo, de pegarme un atracón, que trato de evitar por todos los medios, es algo más mecánico e infinitamente menos traumático! Tener mas información sobre la enfermedad, sobre mi mismo y sobre todo la ayuda de los compañer@s se lleva mucho mejor los periodos oscuros y duran infinitamente menos.

Ser honesto conmigo mismo, sin engañarme. Conocer mis limitaciones, cuales son mis alimentos compulsivos, y que actitudes y comportamientos me llevan a querer auto-lesionarme de ese modo.  Antes podia mentirme y decirme: ¡Solo este atracón y mañana empiezo, compensaré comiendo sano! O, ¡Me gusta comer, es el mayor placer de la vida! Vamos la tipica mentira del adicto “lo hago porque me gusta pero puedo parar cuando yo quiera, yo controlo”.


Mis progresos mas importantes son esos: ¡No soy ningún Monstruo, SOY UN ENFERMO CRÓNICO, y encima de una enfermedad prácticamente desconocida por la sociedad, obsesivo de algo, los alimentos, que encima tengo que tomar para vivir! ¡CASI NADA! y ¡No estoy comiendo de esta manera porque me guste sino por que soy un adicto y no se parar, pediré ayuda y usaré todos los medios a mi alcance para poder parar!


martes, 19 de septiembre de 2017

La falta de confianza que me destroza

¡Después de un fin de semana muy social, es tiempo de reflexionar!

Enfrentarse a la incertidumbre de qué tentaciones gastronómicas y/o que presiones sociales para caer en ellas voy a encontrarme, es tan duro como normal.

De repente estoy muy feliz, con mi abstinencia casera, que ya de por sí tiene sus propios retos, la cosa va marchando bien y de golpe y porrazo te invitan unos amigos a comer, una boda, una comunión, un reencuentro, un cumpleaños…

¡Dios, nunca me había fijado que las personas celebráramos tanto!

En un primer pensamiento te hace feliz, que te inviten, que se acuerden de ti, te hace ilusión verlos y compartir algo tan importante en sus vidas, pero el pensamiento terrorífico, inmediatamente después es, que ropa me pongo y lo que es peor ¡Enfrentarse a la tentación de la comida!

Ambas pueden llegar a ser una tortura, fuente de miedos , ansiedad o inseguridades desde que te enteras  hasta que termina el evento ¡ Eso son demasiados días!

¿Qué pasó con mi Solo por HOY?-Piensas.

Otra vez, te ves, proyectándote en un futuro, que no existe aun, que te provoca mucha ansiedad, muchas veces peor que la que te provocaría el mismo evento social , ya que la imaginación tiene el poder de activar tus miedos más oscuros.

Pero,¿Qué pasó con mi Solo por HOY?-Piensas de nuevo.

Entonces, llega el dia, el evento transcurre y no era para tanto. Nadie te metió comida en la boca, nadie te apuntó con una pistola para que comieras ese pedazo de comida compulsiva.
¡Todo ha estado en tu mente enferma y has sufrido para nada!

Por otra parte, en caso de haber comido de más y haber perdido el control. Es solo una comida son unas horas en el día, que sentido tiene que yo me preocupe, y lo pase mal una semana o dos antes, por algo que por muy mal que se dé son solo unas horas.

Y es que, en resumidas cuentas, mi enemigo número 1 soy yo y mi arma mas letal, ¡Mi inseguridad en mi mismo y mis capacidades!

Si estuviera seguro de mi trabajo en el programa, de mi experiencia adquirida en OA, de que puedo afrontar cualquier “resbalón” o “recaída” con la ayuda de mis compañeros y madrina, O confiara más en mi PODER SUPERIOR, en mi parte sana de la mente, no tendría tanto miedo.

Vivir aislado y con miedo a los eventos sociales por miedo a una recaída, es hacer crecer aun más mi inseguridad.

¡ Los eventos sociales han de convertirse en mi campo de pruebas, en mi gimnasio de confianza! Porque si yo estoy bien y Confío en mi y en mi técnicas para comer sana incluso dentro del evento social mas insano a nivel alimentario ¡No tiene porque entrar ni tan siquiera un trozo de comida compulsiva en mi boca!

Y si alguien o varias personas, me incitan a comer lo que no quiero, existe una de las arma sociales más fuerte que jamas he conocido; Decir: ¡NO, GRACIAS! Tantas veces como sean necesarias, hasta  que realmente se den cuenta, de que es un verdadero ¡NO, GRACIAS!



Y es que el problema NO son los eventos sociales sino mi falta de confianza en mi mismo; Poniendo al descubierto mi falta de capacidad de abstenerme de comer mis alimentos compulsivos como  mi falta de capacidad para cambiar el chip rápidamente y levantarme tan rápidamente como caí.


¡Y ninguna de estas capacidades se puede desarrollar huyendo de las citas sociales sino al contrario!

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Estar abstinente NO es garantía de seguir estandolo

Tiempo atrás creí erróneamente que si era capaz de estar una larga temporada abstinente eso me daría una garantía de éxito de por vida.

Yo creo que es porque los primeros días de abstinencia después de un ciclo muy dañino y  prolongado de compulsión por la comida me costaban muchísimo en comparación con cuando llevaba un tiempo de abstinencia.

Pero no tarde mucho en darme cuenta, que cuando me pasaba esa “etapa de gracia”, tal vez al mes o a los 7 meses, me volvía a venir con fuerza, , sin venir a cuento, el deseo de comer compulsivamente,  y me hacia caer gravemente.

Lo peor de todo, es que cuando tenia esa falsa creencia, cuando caía de nuevo en la compulsión, caía demasiado abajo y me costaba mucho más salir del agujero negro; Aislamiento, culpa, auto-agresión con la comida, perdida de la fé en el programa , de la esperanza en recuperarme y en mi mismo.

¡Es como si pagaras un seguro de coche, muy caro, día a día, y cuando tienes un accidente, el seguro te dijera que no te lo cubre!¡Que lo tienes que pagar tu! ¿Quién querría volver a pagar un seguro nunca más?¿como volver a sentirse seguro?

¡Incluso hay compañeros que me contaron que habían recaído fuerte y largamente después de 7 o 12 años de abstinencia!

Una vez  que ya entendí  este mensaje, y pude ver el error, no me siento más inseguro ni desmotivado al contrario me hizo ser más realista, más maduro, más compresivo con la idea de recaer, estar mucho más alerta y comprometido con el programa.

El abstenerme o renunciar a comer compulsivamente en mi día a día, no me garantiza el éxito en la economía, en la salud, en mi profesión, en el amor o la familia. Ni siquiera me garantiza el seguir abstinente las siguientes 24 horas. No eliminará de mi vida emociones como la tristeza, el vacío o la ira. ¡Pero me facilitara mi día a día INCREÍBLEMENTE!


¡Y cuando algo o alguien te facilitan la vida, no puede uno mas que ESTAR MUY AGRADECIDO!

lunes, 11 de septiembre de 2017

Vuelvo a escribir en este blog casi un año después. ¡Si, sigo siendo Comedor Compulsivo! ¿Alguien lo dudaba? Yo desde luego no.

Tras pasar casi un año muy pero muy lejos de España, con unos cuantos kilos de más, realmente no se cuantos ya que no me peso en un afán de auto-protegerme de una recaída.

Ha sido este tiempo atrás un etapa de poner patas arriba mi vida con el propósito de prosperar en muchas áreas de mi vida pero desgraciadamente, no podemos decir que lo haya conseguido.

Si puedo decir que he aprendido mucho sobre la vida, las personas, los países y sobre todo sobre mis defectos de carácter y también sobre mis virtudes.

Llevo “algun tiempo” abstinente y eso me mantiene fresco y con ánimos de comenzar proyectos, o retomarlos, como este mismo blog.

De vuelta a las reuniones presenciales de mi ciudad me he encontrado con una multiplicación de compañeros, en parte debido a varios reportajes que se hicieron sobre la enfermedad en medios de comunicación. Ahora, según me cuentan los nuevos compañeros,  muchos  psicólogos y psiquiatras están recomendando a los pacientes, que ellos consideran apropiados, venir a los grupos de apoyo de OA.

Además me encuentro con que el mes que viene se realizará la XVI Asamblea Nacional de Comedores compulsivos en Fuengirola (Málaga), concretamente el fin de semana del  27 al 29 de octubre, dejo el enlace justo aquí: https://comedorescompulsivos.es/wp-content/uploads/2017/06/CONVENCI%C3%93N_INVITACION.pdf

¡Me va a venir de perlas esa Asamblea!

También he cogido con fuerza el programa pues tenia muchas ganas de ponerme manos a la obra en mi recuperación para dejar de comer compulsivamente.

Si es cierto que mi vida está patas arriba,otra vez, debido a mi vuelta prematura a España. No puedo decir que sepa a donde voy, con la economía muy tocada, desempleado,  conflictos familiares por resolver y mi pareja a 2.300 kilómetros de mi.

Por eso más que nunca, trato de concentrarme en nuestro lema: ¡SOLO POR HOY! Ese que nos “Clava” en las próximas 24 horas, o 16 horas, si como yo, puedes descontar las horas del día en que duermes plácidamente y tu mente compulsiva esta “Desconectada”.

También es tiempo de esforzarme en estar optimista, de confiar en que mi Poder Superior hará su parte, en la vida, en el universo, en mi destino. No caer en derrotismos ni pésimos por un prospero futuro que no viene o un pasado que no fue como yo había imaginado. Al fin y al cabo ¿Que hay de todo esto, en este, mi presente? ¿Cómo alguien incapaz de vivir su presente al máximo puede pretender ser feliz mañana?

¿Que jardinero que no siembre hoy recogerá su cosecha mañana?


viernes, 7 de octubre de 2016

Ser libre de la obsesion por la comida compulsiva.

La obsesion por la comida compulsiva a vuelto con fuerza a mi vida. En estos dias, entiendo completamente a todos los adictos del planeta. Solo tengo que cambiar Obsesión por "la comida compulsiva" y poner la adiccion que quiera; cocaina, heroina, una persona (codependencia), alcohol, etc.

Y no, no es obsesion por la comida, NO. Es obsesión por la comida "compulsiva". Osea en mi caso, casi todo lo que tiene más de 350 calorias por 100 gramos; Pasteles, fritos, panaderia, helados, frutos secos, etc.

El resto de comida, aunque me guste y me nutra, no me "obsesiona". A mi cerebro, la comida sana, no le da ese chute de azucar que hace; que la nocion del tiempo desaparezca, los problemas se me olviden de una sentada y me entre tanto sopor que al final me acabe durmierdo, y todo esto, de un plumazo, o de atracón, mejor dicho.

Llevo cuatro dias como un jodido "yonki". Por mi mente, y por momentos que se viven muy intensos, no dejan de pasar imagenes de "comida compulsiva", robandome la serenidad y la claridad de la mente para otras cosas. Anoche despues de haberle "hurtado" a mi tia de su nevera un trocito de "comida compulsiva", llegue a entrar en un bazar de alimentacion chino con la idea de comprar algun compulsivo, pero me salí, ¡Ni sé como! Al rato pase premeditadamente en frente de una heladeria cerca de casa, pero segui hacia adelante ¡Suerte que no me gusten tanto ese tipo de helados sin trocitos que tienen!

Es curioso, la obsesión es más intensa cuanto más te niegas a caer en la tentacion. Toda mi vida, estuve comprando comida compulsiva en el momento que me apetecia, y claro, al no privarme, no pasaba por estos episodios de obsesión.

Es lo mismo que le pasa al fumador, nada más le vienen pensamientos de fumar, se enciende un cigarro y no llega ni siquiera a notar la obsesión que hay detrás. Pero cuando intenta dejarlo, es cuando se obsesiona más con el cigarro, por eso les cuesta tanto dejarlo ¡ Es duro vivir dia a dia con tanta obsesion! Uno llega a pensar erroneamente: ¡ Para vivir obsesionado con el cigarro, prefiero volver a fumar que tiene muchas cosas malas pero al menos tengo la mente serena y despejada!

Es el gran problema de las adicciones, que te reciben con los brazos abiertos, pero te los cierran cuando te quieres ir.

Es duro ser un adicto y sentirte, tantas veces,  atrapado en tu propia mente, sin poder elegir que pensamientos nacen en tu cabeza.

Sé porque dejé el tabaco hace ocho años y medio, que detrás de todo ese desierto lleno de tentaciones para que vuelva atrás, hay un gran premio: LA LIBERTAD.

Pero tengo el deseo de vivir LIBRE de la obsesion por la comida. Y tengo la buena voluntad de levantarme tantas veces caiga ¡Será como tenga que ser y cuando tenga que ser!



miércoles, 5 de octubre de 2016

Emociones que llevan al atracón.

Yo creía que la clave de la abstinencia era "solo" no dar el primer bocado compulsivo.

Pero la gracia, por llamarla de alguna manera, es que somos seres mentales además de físicos, y eso quiere decir, que para no dar ese primer bocado compulsivo, para no obsesionarse de nuevo con la comida, dependemos de nuestro estado mental para no caer en el atracón.

Quiero decir, que si estamos con la cabeza llena de pensamientos generadores de emociones tipo ira, tristeza o ansiedad, caminaremos hacia ese primer bocado compulsivo, de igual manera que si estando bien emocionalmente, y por el hecho de agradar a los demas o de sentirnos fuertes en ese momento, damos ese primer bocado compulsivo que luego nos lleva a querer más y más.

Por lo tanto es la misma carretera: 

Del bocado compulsivo => Obsesion por la comida => Pensamientos Erroneos.
Pensamientos Erroneos => Obsesion por la comida => Bocado compulsivo.

O lo que es tambien:

Fisico/ organico => Psicosomatico => Psicologico/Mental.
Psicologico/Mental => Psicosomatico => Fisico/ organico.

Por eso mismo, en programa de los 12 pasos, 11 estan destinados a nuestro renacer como individuos, a nuestra transformación interior. 

Todo esto me lleva a la memoria, de un par de frases dichas por uno de los mayores genios de todos los tiempos:

"No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos" - Albert Einstein.

"Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes"- Albert Einstein.

He de tatuarme a fuego que tan rapido como me auto-envene con pensamientos generadores de emociones toxicas, tan pronto he de observarlos y rectificarlos por pensamientos que generen en mi seguridad, autoestima o serenidad. 

Cambiar el victimismo de lo que no tengo por la gratitud de lo que ya tengo.

Cambiar el Pre-Ocuparme por el Ocuparme. Y recordarme que si no puedo Ocuparme, tampoco tiene ningun sentido el Pre-Ocuparme.

Aceptar las cosas que no puedo cambiar con toda la serenidad que pueda en ese momento, no como un acto de resignacion y abandono de deseos, sino como un acto de amor y salud hacia mi mismo.

Recordarme que soy un adicto EN RECUPERACION osea que no estoy recuperado. Por lo tanto, no puedo cargar con la misma intensidad emocional con la que he estado enfermando en el pasado, pues corro el riesgo de CAER ENFERMO otra vez.

El mundo eso no lo sabe, y si lo sabe, tal vez no lo entienda, pero YO SI SE lo que soy y las consecuencias de jugar a olvidar que soy un enfermo cronico en tratamiento.

O cambio el chip, o el chip se fundirá. 



jueves, 29 de septiembre de 2016

El alimento de la mente enferma; Los pensamientos irracionales.

Es increible cuanto me enseñan mis compañeros de OA. Me enseñan sin la mas minima intensión de enseñarme nada. Se convierten en mis espejos. Creo que no saben la sabiduria que tienen despues de tantos años de sufrir.

Hablando con una compañera que lo está pasando muy mal, me di cuenta que ella queria hacer las cosas YA. Solucinar sus atracones YA, perder peso YA, tiene miedo a engordar, no se quiere, no se respeta a si mismo, y por su puesto no acepta el proceso en el que está inmersa. 

¿Entonces llevamos toda una vida de atracones y dietas pero queremos YA recuperarnos sin pasar el DUELO, EL PROCESO. ¡ Las prisas son del EGO!

Decimos MAÑANA empiezo la dieta, Mañana comenzaré mi abstinencia, Mañana cuando este delgado/a me amare, entonces me respetare. Pero hoy me voy a ODIAR A MUERTE.

Buscamos la SERENIDAD angustiosomente, Buscamos la abstienencia compulsivamente, Buscamos vivir el respetarnos y amarnos cuando mejor estamos y nos odiamos y exigimos cuando peor nos sentimos.¿Tiene algún sentido todo eso?

Decimos que nos reconocernos como enfermos, pero sentimos culpa despues de un atracon. Aceptamos que eramos impotentes ante la comida pero a la de cambio jugamos a ser “comedor normales” y empezamos a dar “bocados compulsivos”¡ Es obvio que no hemos comprendido el primer paso!


Luego queremos recuperarnos para los demas; Los hijos o la pareja, y dejamos en ultima posicion al que nunca nos abandonará;NOSOTROS MISMOS. Nos llega a parecer EGOISTA la simple idea que lo primero en nuestra vida sea la recuperacion, pero luego ¿Nos sentimos DESOLADAMENTE GENEROSOS cuando engordamos 30 kilos y solo queremos escondernos o morirnos?

Yo he vivido todas estas "rarezas" del comedor compulsivo. Algunas superadas, otras no. Pero vosotros me las recordais sin saberlo dia a dia, para que no se me olvide, que la parte enferma de mi mente vive; de las prisas y las huidas, de los automatismos, de parecerle logico e incluso ser mas buena persona el querer a todos antes que a mi, de que el quererse a uno mismo completamente "solo" sea para cuando estas bien, de la autodestruccion primero antes que respetar tus procesos y aceptarte incondicionalmente, de la pena, y la intolerancia del solo pensar en no comer jamas ningun alimento compulsivo el resto de tu vida, aunque estos solo representen un minimo porcentaje de todos los alimentos que SI podras seguir comiendo y disfrutando para ser feliz. 








sábado, 17 de septiembre de 2016

La ruleta rusa de la comida compulsiva.

Cuando me comprometí con mi abstinencia “en serio” después de venir de la convención nacional de comedores compulsivos de Zaragoza, decidí no comer nada de compulsivos. Nada es Nada. Al menos por el momento.

No solo eso, también decidí apartarme de todo aquello que pudiera poner en riesgo, aunque fuera poco, la abstinencia del comer compulsivamente.

Entonces tomé la decisión de no pisar un supermercado hasta que me sienta “muy seguro” de mí mismo ¡Y Realice la compra por internet!

Yo era de ir cada semana 2 o 3 veces al supermercado, con la excusa de comprar la comida de la semana, pero muchas, el pretexto eran unas simples maquinillas de afeitar desechables. Pero como se cómo entro al supermercado pero no sé con qué alimentos voy a salir, tuve que usar la inteligencia que la naturaleza me dio para evitar ese tipo de comportamientos compulsivos que me llevan a los atracones y con ello a destrozarme la vida “literalmente”.

Hoy se, y doy gracias a OA y a su convención nacional de Zaragoza, por habérmelo terminado de enseñar; la comida compulsiva es para el comedor compulsivo UNA DROGRA. Los alimentos nos estimulan tanto a nivel neurológico como la heroína o el alcohol, exactamente igual.

Yo he bebido muchísimo alcohol en mi vida y para mí el alcohol no es una droga, porque no me llama la atención, de hecho me acabo de dar cuenta que hay botellas de alcohol en un armario que tengo en frente. Como a mí, a  muchas personas del mundo, habiendo bebido muchísimo en algunas etapas de su vida, no son, ni han sido alcohólicas.

Con los alimentos compulsivos pasa lo mismo, he visto personas no comedoras compulsivas, comer muchísimo e incluso engordar, pero en un momento u otro, se les quita el interés por la comida, y vuelven a su peso o no, sin inmutarse. Yo no, los alimentos compulsivos me obsesionan y siempre fue así, cuando hago dieta me obsesiona el comer algún alimento que me compulse y dejar la dieta o el seguir bajando de peso y cuando la termino, con el tiempo vuelvo a obsesionarme comiendo compulsivamente hasta recuperar lo perdido.

¿Es la comida entonces una droga? NO y Sí.  Para mí, lo es. Pero sé que para la mayoría no. Con el alcohol igual, para mí no es una droga y para la mayoría tampoco, pero sé que existe una minoría que se obsesionan con el alcohol.

Por tanto, si para mi ciertos alimentos son un droga, que por lo tanto, se cuándo la tomo pero pierdo el control y no sé cuándo dejare de tomarla, Si como un solo bocado de un alimento así, me estoy poniendo en riesgo, por un bocado de placer ¿Tiene sentido esto? ¿Merece la pena?
Y es cierto, tal vez coma ese trozo de pastel en un cumpleaños por ser educado, por no desentonar, por no saber decir que no, y no pase nada. Y el resto de días sigas con una vida abstinente de paz y salud, pero tal vez no, tal vez sea el comienzo de una recaída y nadie sabe cuándo volverás a tu abstinencia ¡La persona que te ofreció el pastel tampoco dejara su vida para ayudarte a volver a alcanzar la paz!

Nadie lo sabe, es como el juego de la ruleta rusa; seis posibilidades y una sola bala. ¿Tiene sentido ponerse un revolver en la cabeza y disparar solo porque tengas 5 posibilidades de seguir viviendo y sola una de morir?  Para mí, NINGUNO.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Enamorado de OA

A tres días hoy de la convención de Zaragoza aún puedo saborear lo tanto que viví allí; grandes emociones, profundos aprendizajes y todo rodeado por un halo de magia y espiritualidad.

He venido con muchos compañeros con los que seguir hablando por teléfono, con la mochila cargada de amor; a mí mismo, a los compañeros y a OA como un todo, como nunca antes había sentido por nada ¡Un amor limpio y sano!

Voy a por mí sexto día de abstinencia, abstinencia que voy logrando con mucho celo, como si fuera un bebe que va creciendo, que nadie ni nada le pueda hacer daño. Usando todos los recursos con los que cuento. Como no estoy seguro de mí a día de hoy y entrar al súper me daba pavor porque sé que entro con las manos vacías pero no con que alimentos voy a salir, hice ayer la compra por internet desde casa para no tener ni un desliz.

Me apetece muchísimo entrar en una abstinencia larga. Es lo que me mas deseo. Una abstinencia duradera que me traiga paz y amor por mí mismo, y desde ahí poder compartir con los demás.  
Siento mucho miedo de que en cualquier momento se me gire la tuerca y vuelva a desear fuertemente comer comida compulsiva, pierda la paz y caiga.

Para que ello no ocurra estoy tratando de tomar todas las herramientas que OA me ofrece a mi alcance. Y le pido a menudo a mi Poder Superior de su magia para que me ayude en los momentos más críticos de mi camino hacia la Abstinencia estable.

Ha sido de los mejores fines de semana de mi vida. He podido sentir allí la segunda promesa de OA: Vamos a conocer una libertad y una felicidad nuevas ¡Y así ha sido!

Por ello le doy gracias a mi PS por verme facilitado los caminos para poder llegar allí, y poder vivirla, pues sé que soy un privilegiado, y siento que la aproveché al máximo de lo que pude.
Me sentí aceptado y valorado al 100% tal y como soy ahora, me sentí comprendido, abrazado y querido, me sentí uno con todos y todos conmigo, vi como el programa funciona cuando se trabaja cada día con alegría, sentí la magia del PS rodeando con sus brazos la convención. Sentí que así debería de ser una sociedad Sana y no lo que te encuentras cuando sales a la calle.


¡Gracias, gracias y gracias!

viernes, 9 de septiembre de 2016

La vida sin comer no tiene brillo

“Es que la vida sin alcohol, sin ir a los bares, no tiene sentido, es aburrida”- Dijo una vez mi padre alcohólico. Entonces, hace ahora muchos años, me dio pena de oír esas palabras que solo un alcohólico podía decir.

Hace unos días, intenté imaginar mi vida sin probar cualquiera de esos alimentos que tanto me gustan ¡Y tuve la misma sensación!

¡Qué vida tan triste, sin sentido, tan aburrida sin poder comer esos ricos alimentos que tanto me gustan y que me hacen perder hasta la noción del tiempo!

Todas estas palabras y su concepto se me comprimen a diario en una misma sensación interior; la sensación de vacuidad.

A lo mejor estoy llegando a casa, ha sido un día normal y de repente me empieza a parecer triste, sin sentido, el simple hecho de ir casa y estar allí hasta que me entre sueño y me duerma. Es incluso más intensa si sé que estaré solo. Intento convencerme de que puedo hacer cosas como leer, ver una película o hablar con alguien, pero en ese momento, esas actividades siento que no me interesan, parece que lo único que puede “alegrarme el día” o “darle un poco de sentido” es el ir a comprar lo que más me guste del supermercado e ir a casa a comérmelo.

Ayer dando un paseo después de un atracón, mientras deambulaba por largas calles para despejarme, me di cuenta que me pasa lo mismo que a mi padre; ambos compartimos la misma sensación, somos incapaces de encontrarle un  “sentido” a la vida lejos de nuestra adicción ¡Que triste!

Es como si necesitara tener proyectos, cosas que hacer interesantes y nuevas cada momento y como eso no es posible cada día, ni cada momento, como es obvio, me proyecto al futuro inmediato y veo como un grave problema, como un vacío vital, al que he de comer para escapar de él.

¡El placer inmediato, predecible y sin sorpresas que me evade de esa sensación!

Solo puedo pedirle desde aquí a mi Poder Superior me libere de lo triste que es refugiarse en la comida en lugar de encontrarle el sentido a la vida y agradecer lo que me ofrece y poder devolver otro tanto al mundo.

martes, 6 de septiembre de 2016

Siempre la misma pregunta ¿Me comes?

Cinco helados conos de vainilla y chocolate, 6 bollicaos y una bolsa de cacahuetes a la sal, ¡Ese fue mi almuerzo de ayer!

Otra vez cometo el error de no desayunar, tenía un viaje de dos horas y medio en coche, era la vuelta del fin de semana, la vuelta a la rutina laboral, dejar a mi pareja a 250 kilómetros…

En casa lo tenía todo congelado y la verdad fui a lo fácil, al súper a ver si veía algo para comer rápido, aunque esa era la excusa, ¡Esta claro que se cómo entro en el supermercado pero nunca sé con qué alimentos voy a salir!

¡No me sentí culpable! Sé que soy un adicto. Sé que comer es fácil. Y sé que tengo que comer cada día varias veces. Pero siempre tengo la sensación que lo podría haber evitado si por ejemplo en este caso hubiera desayunado, aunque no estoy seguro al 100 por 100.

Explicado todo esto, comienza lo interesante.
En el trabajo estuve a punto de sacar de la maquina algún dulce, pero los miraba y joder, ¡Son basura barata! Pensé yo. Y no compre nada.

Al salir del trabajo, me pase por el supermercado otra vez, pero paso algo raro, diferente. Estuve a punto de llevarme uno o varios dulces, pero desperté en el último minuto; lo mire y me dije: ¡Tienes que superar esta mierda! ¡Tienes que hacerlo aquí, y ahora! O tendrás que hacerlo en otro supermercado, en otro lugar, en otra despensa, en otro restaurante, pero este tipo de comida siempre va a estar aquí, tentándote día a día, cada vez que lo mires, con tan solo pensar en ella.

Así que solté todo menos los plátanos que me llevo al trabajo para merendar y me fui a casa.
Hacía calor, me tome un cerveza y me acosté sin cenar, porque para mí la cena es la última comida y por ello la que tengo más probabilidades de atracones. Me cuesta mucho cerrar episodios en mi vida, las despedidas, cortar con algo o alguien y hacer la última comida también, sabiendo que no voy a comer nada en hasta el día siguiente.

Esta vez, se me encendió un piloto y pude dejar que el último alimento del día lo comiera a las 14:00 de la tarde. Esta vez pude comprender en un radio más grande que la comida compulsiva va estar siempre ahí, en ese estante bien presentada, en ese plato de restaurante, o en un rinconcito del mueble de la cocina, y que en algún momento, hay que ponerse en frente y decir, ¡Gracias, pero ya no te necesito, ahora deseo caminar sin ti!


Que soy yo mismo el que tiene que cambiar de respuesta, el viejo Si por el nuevo NO. Porque la comida compulsiva siempre lanzará la misma pregunta ¿Me comes? Siempre será la misma, a veces te la susurrara y otras te la gritara, pero la pregunta será siempre la misma. 


sábado, 3 de septiembre de 2016

¡Nunca estoy a salvo!

Arranco mi vehículo para ir dirección a casa. Son las 23.20 horas. He estado todo el día abstinente pero llevo muchas horas sin comer, pues no he podido. Mientras me movilizo la situación me comienza a tentar, esta vez “me sugiere” que como tengo que cambiar dinero, por motivos que no comentare por su extensión, que compre un helado al lado de casa para cambiar. Entonces me digo, como sé que estoy en “mis horas de mayor peligro de compulsión”, que mejor no pare, ¡Ya cambiaré mañana por la mañana más sereno!

Lo consigo. Y llego a casa. No me apetece cocinar nada y no tengo nada rápido que hacerme.
Como algo, pero se ve que no es suficiente y los niveles de compulsión se empiezan a disparar.
Me ronda por la cabeza hasta llamar por teléfono comida a domicilio o bajar yo mismo. Gracias que es ya la 01.00 horas de noche y es tarde. Eso ayuda mucho.

Al final acabo comiendo comida incoherente entre ella como puede ser; unas croquetas de setas, un pedazo de queso chédar y una vaso de leche vegetal con cacao natural.
Estaba contento por haber logrado no parar e ir a casa directo. Eso es un logro, está claro.  Pero no pude no perder la compostura y ser poseído por la ansiedad del comer compulsivamente. Entonces siento:

¡Nunca se está verdaderamente a salvo!

Joder he tenido episodios de ansiedad con la comida incluso después de practicar meditación, o hacer cosas que realmente me gustan. A la mente le da igual; el lugar, la gente o lo que hagas, puede dispararse en cualquier momento y activar el modo compulsivo ON.

¡No puedo esperar que no me pase más, solo esperar al próximo episodio!

He de prepararme para él, he de seguir trabajando. Tal vez si hubiera comido algo antes de volver a casa, tal vez si hubiera llamado a alguien cuando llegue y estaba solo, esto no hubiera ocurrido.
Joder por las mañanas pienso: ¡Aquí te espero ansiedad compulsiva, esta vez no podrás conmigo! ¡Y luego viene y siempre me supera!


¡Quiero atravesarte ansiedad! Quiero que llegue ese momento, donde mirarnos de igual a igual ¡Lo deseo!


viernes, 2 de septiembre de 2016

La irrealidad de la falsa hambre.

Si no fuera porque sé que todo esto de respirar no es más que un sueño, me sorprendería mucho más saber que cuando de repente en mi mente, empiezan a aparecer todas esas ideas en masa sobre el comer urgente; es sencillamente un engaño, una ilusión; HAMBRE IRREAL.

Cuando me despierto después de 9 horas durmiendo; me tomo un café con alguna fruta. No tengo hambre, ¡Y eso que llevo 12 horas con el estómago vacío!

Entiendo que sienta hambre cuando pasan 3,4 o 5 horas sin comer, pero tanta como para querer atracar un supermercado con alimentos calóricos en exceso, ¡No, no me lo puedo creer!

Entonces estoy comiendo en casa de la familia y voy comiendo patatas fritas de una bolsa que me reta a no parar o, voy en moto a casa después del trabajo y la situación me reta a entrar en un supermercado a comprar alimentos compulsivos, y mientras soy tentado pienso; NO ES HAMBRE REAL.

Saber que lo que te está ocurriendo no es real, tiende en un principio a descolocarte, pero una vez aceptado, pues mirar lo que te ocurre desde esa perspectiva y es algo que a mi me ayuda mucho.

Todo esto me recuerda mucho a la parábola de la biblia donde Jesús es tentado por el diablo:

 “…Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…”



Por supuesto todo es simbólico:

El desierto simboliza la nada; el vacío, la soledad, esos momentos en tu vida donde de repente todo pierde su sentido, su significado, donde te cuesta ver más allá. Donde no existe la seguridad, donde no sabes que va a pasar, etc.

Al mismo tiempo, el desierto simboliza ese espacio inevitable donde poder mirar a los ojos a nuestros miedos y atravesarlos. Pues sentir hambre, soledad, frio, cansancio, celos o envidia  es inevitable e inherente a la naturaleza del ser humano.

El diablo simboliza la tentación de la mentira, de lo irreal; La solución rápida que no soluciona nada, y además empeora o alarga la situación. La tentación con placeres y/o distracciones  evitando que te enfrentes a tus miedos y no puedas crecer y superarlos.

Mis desiertos duran horas pero como son tan intensos pueden parecer que no acabaran nunca, están hechos de soledad, vacío, carencia de significado de ese momento e inutilidad, desde esos momentos críticos, veo las siguientes horas absurdas, con pena porque se acabe ese día sin haber pasado nada especial.

Entonces me siento tentado fuertemente a comer alimentos que me dan placer y ver alguna película que me distraiga, para evadirme y así huir de esos momentos.

Sé que es efectivo por una parte, porque cuando ya he terminado de comer durante dos horas, solo tengo sueño y ganas de dormir, y ya no siento esas sensaciones que sentiría antes de comer. Termino el día anestesiado, pero sé que estoy abierto en canal y que las tripas siguen estando fuera.

Al día siguiente me siento más inseguro, débil, más vulnerable,  porque sé que la comida es una huida de la realidad y no la solución, y que es cuestión de tiempo que aparezca otra situación donde vuelva a ser tentando a comer, y se convertirá en un círculo vicioso del que cuesta muchísimo salir.

El universo me muestra pues en determinadas situaciones, mis miedos y me da la posibilidad de afrontarlos, comprenderlos y abrazarlos.

Yo elijo entonces si afrontarlos o huirlos, pero ellos van a seguir ahí hasta que no los atraviese.